miércoles, 29 de febrero de 2012

The Best Husband, The Best Father - I LOVE YOU

Hoy es nuestro aniversario de boda. Nos casamos el 29 de Febrero del 2008... año bisiesto, o sea que hoy se puede decir que es nuestro cuarto aniversario de casados, o también el primero!

En mi vida me hubiera imaginado que tendría tal suerte de encontrar a Sebastian, mi media naranja, mi compañero, la persona que mejor me entiende, mi amante, mi amigo... y ahora también el padre de mi hijo Rubèn.

Thanks for sharing this amazing life journey with me - I LOVE YOU!


viernes, 24 de febrero de 2012

Escapada a Marrakech

Regresamos a Londres después de unos días en Marrakech, combinando un poco de trabajo (Sebastian) y turismo.

Éste ha sido nuestro primer viaje turístico con el pequeño Rubèn, que por cierto está a punto de cumplir 16 meses. No puedo decir que Marrakech sea un lugar fácil por el que moverse con un pequeño monstruito de poco más de un año - la ciudad esta llena de zocos y calles estrechas, plagadas de gente, carros empujados por burros, motocicletas, carniceros troceando corderos, encantadores de serpientes, músicos... - no del todo sencillo moverse con un niño tan pequeño.

Aunque Rubèn tuvo sus "momentos" (las caras de Sebastian y Rubèn en la cuarta foto desde abajo lo resumen perfectamente!), la verdad es que se lo pasó muy bien y aguantó lo suyo!

Disfrutamos mucho de unos días diferentes, lejos de la rutina del trabajo y de Londres.

Aquí compartimos algunas de las fotos con vosotros! Feliz fin de semana.












lunes, 13 de febrero de 2012

Una mañana en el British Museum



Qué mañana de Viernes tan fantástica que tuve la semana pasada!

Me invitaron a asistir a la gran Final del concurso de Chino Mandarín, organizado por el banco HSBC y el British Council. La gran final fue en el precioso Museo Británico (en la foto, a primera hora de la mañana, cuando llegué... no había nadie!).

Me invitaron para dar uno de los discursos de bienvenida al evento, en representación del British Council.

Había oído hablar de esta competición, pero nunca había sido testigo de primera mano. La competición reúne a estudiantes de todo el Reino Unido para mostrar sus habilidades del idioma chino ante un grupo de ilustres jueces (nativos y no nativos). Después de las semifinales, que tuvieron lugar en Londres y Newcastle, donde 300 estudiantes de 27 escuelas secundarias compitieron en las categorías individuales y de grupo, los 90 mejores llegaron a la final del viernes.

En la final, sus conocimientos del idioma y la cultura chinas se pusieron a prueba una vez más. Y el premio, os preguntaréis? Bueno, los diez ganadores viajarán a China para experimentar todo lo que han aprendido, bien de cerca ... un gran premio!

Yo estaba muy emocionada de haber sido invitada a dar uno de los discursos de bienvenida, junto a representantes del Museo Británico, del HSBC y del panel de jueces - no sólo por la atracción que tiene este concurso, del que ya había oído hablar mucho, sino también por razones personales, las cuales compartí con el público como parte de mi discurso.

Como sabéis, nací en Barcelona (hace ya muchos años!), y cuando era niña, soñaba con viajar y conocer el mundo. Desde pequeñita que ya tenía una fascinación particular por los idiomas, y tuve la suerte de que mis padres me empujaron a aprender Inglés desde una edad muy temprana.

Los chinos creen en algo que ellos llaman 缘分 o "yuánfèn", que básicamente significa que hay un principio predeterminado que dicta las relaciones de una persona con los demás y con los acontecimientos de la vida - un poco como creer en el "destino". Bueno, fue sin duda el "destino" el que me llevó a estudiar el chino en primer lugar, ya que acabé aprendiendo esta lengua más o menos por un accidente administrativo cuando comencé mi carrera de Traducción e Interpretación en Barcelona, ​​hace ya muchas lunas.

Y de la misma manera que me enamoré de la lengua Inglesa, este giro del destino hizo que me enamorara también de la lengua y de la cultura chinas. Una cosa llevó a otra, como un rompecabezas mágico, donde todas las piezas se van colocando en su lugar - Me dieron una beca para ir a China, luego vine al Reino Unido para hacer una segunda carrera en estudios chinos, y luego viajé a Taiwán, donde empecé a trabajar para el British Council y donde viví durante 9 años. Y de allí acabé en Malasia, donde el "yuánfèn" atacó de nuevo: en Kuala Lumpur me enamoré y me casé con el que es ahora mi marido, Sebastian (que, además, es mitad chino!).

Así que, básicamente, lo que vine a decir a todos estos jóvenes finalistas, que acababan de embarcarse en su "viaje Chino" es lo siguiente: que el aprendizaje de idiomas te abre las puertas al mundo, que te permite entender otras culturas, otras personas, hablar, compartir, hacer amigos, confiar más en los demás, incluso enamorarte! Abre nuevos horizontes, así como mejores oportunidades de trabajo... en resumen, te hace un ciudadano del mundo.

Me sentí muy orgullosa de poder estar allí, y poder compartir esta experiencia con todos estos jóvenes participantes y sus profesores.