miércoles, 4 de febrero de 2009

Bártok: Folclore, Insectos & la Condición Humana

Y después de un comienzo de semana algo durillo y extraño, por suerte hemos inyectado nuestra dosis habitual de actitud positiva - gracias por vuestros empujoncitos! - y ya lo volvemos a ver todo más soleado. Y como no, la música vuelve a sonar en nuestras vidas... y ésto lo digo de forma literal: tengo a mi pobre Sebastian preparando repertorio en casa horas y horas al día!

Mientras yo trabajo en el estudio, la música de su violín suena de fondo como un eco lejano que se esparce por la casa y, poco a poco, las melodías de las diferentes piezas se me van grabando en la memoria.

La verdad es que el mundo de la música clásica era un mundo que, hasta que conocí a mi marido, me era bastante desconocido y, en cierta manera, encerraba algo de misterioso e incomprensible. Con Sebastian he descubierto y sigo descubriendo, casi a diario, un universo extenso, lleno de sensación, de sentimientos y de color. Es una suerte tener a personas que te ayuden a descubrir cosas nuevas!

Uno de los aspectos que me fascinan sobre la música clásica - y que Sebastian a menudo encuentra bastante aburrido - es el intentar descubrir un poquito sobre las mentes que se esconden detrás de esas piezas musicales prodigiosas, fantásticas y a veces imposibles: los compositores. Ahora que he leído bastante sobre algunos de ellos, es curioso que entre estos genios hay casi siempre ciertos denominadores comunes - niños prodigio, genios incomprendidos en vida, adelantados a su tiempo, con mentes atormentadas, algo excéntricos, vidas amorosas turbulentas o complicadas, solitarios... en fin, una colección de verdaderos personajes.

Por ejemplo... Béla Bártok



Compositor y pianista húngaro (1881-1945). Enfermizo de pequeño y aislado del resto de los demás niños, se pasaba largas horas encerrado en casa escuchando a su madre tocar el piano. A los 4 años ya sabía tocar más de 40 piezas al piano él solito... casi nada. Ya de adulto, se casa con una de sus estudiantes de piano, Márta Ziegler, y con ella tiene un hijo. Al cabo de los años, se divorcia de Márta, para casarse con otra de sus estudiantes y mucho más joven, Ditta Pásztory (en la foto), y con ésta tiene un segundo hijo.

Bártok, desde muy joven, se fascinó y obsesionó con la música tradicional y folclórica de los diferentes grupos étnicos de la Hungría de entonces. Dedicó prácticamente toda su vida a la recopilación, conservación, estudio y análisis de música y canciones populares de campesinos Húngaros, Rumanos, Eslovacos, Serbios, Croatas, Búlgaros, Turcos y Africanos del Norte - viajaba por todos estos lugares, visitando diferentes pueblos, hablando con los campesinos... durante estos viajes llegó a grabar más de 10.000 canciones en cilindros de cera (las "grabadoras" de entonces). Bártok, de hecho, utilizó muchos aspectos y características de esta música en muchas de sus composiciones.



Gracias a él, a su estudio y grabaciones, se pudieron conservar muchas piezas de música tradicional folclórica que, de otra manera, se hubieran perdido para siempre. Bártok fue, de hecho, uno de los fundadores de la etnomusicología, la disciplina que estudia los aspectos sociales y culturales de la música, y consiguió dar a la música tradicional y folclórica en un lugar de importancia e interés que jamás había tenido antes.

Pero pocos saben que Bártok, además, era un gran amante de la naturaleza. Al igual que con las canciones folclóricas, toda su vida coleccionó, estudió y catalogó con todo el rigor de un científico miles de especímenes de minerales, plantas y sobretodo insectos: arañas, escarabajos, mariposas, abejas, avispas... Así como, con los años, sus grabaciones de música se conservaron, su colección de insectos no tuvo tanta suerte y acabó devorada por los gusanos...

Aunque un gran amante de su país, el gobierno Húngaro de la época no le reciprocaba a Bártok... su fiero interés por la música de diferentes grupos étnicos y su tajante oposición a las fuerzas de la Alemania Nazi, le trajeron muchos problemas en su país, por lo que se vio obligado a emigrar a los Estados Unidos. Allí pasaría los últimos años de su vida, en condiciones económicas precarias, enfermo de leucemia y, tristemente, no del todo reconocido.

Sin embargo, hoy en día, Bártok es considerado uno de los más grandes compositores del Siglo XX. Sus composiciones musicales, densas y "jugosas", encierran en ellas la gama completa de la condición y emociones humanas: orgullo, dolor, alegría, seriedad, meditación y humor.

Una de las piezas más increíbles de este compositor es el Concerto para Orquesta. El tercer y quinto movimientos son mis favoritos, pero aquí os dejo con el quinto: la Finale del Concerto!

4 comentarios:

  1. La música es el arte más directo, entra por el oído y va al corazón.
    Me alegro de que todo vaya mejor, no se que sucedió pero ya te empiezo a notar mas positiva. Sigue así
    Un abrazo

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  2. Me encanta Bela Bartok.
    Ha sido un gusto escuchar todo el movimiento mientras terminaba de arrglar algunas cosas.

    Espero que todo vaya mejor y que os vayais animando.

    Un abrazo

    Conchi

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  3. Hola, buscando datos sobre musicos que fueron pintores y viceversa, llegue a tu pagina, muy interesante lo que lei, soy de Argentina, profesor de historia de la musica, entre otras cosas.Un saludo muy grande desde estas latitudes
    Roberto

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  4. Gracias, Roberto, por pasarte por aquí... siendo profesor de historia de la música, espero que mi blog esté a la altura! jajaja! Yo nunca estuve en Argentina, pero mi mamá creció en Buenos Aires, ya que vivió allí desde que tenía 1 año, hasta los 17 más o menos! Un saludo y espero que nos visites más a menudo!

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