martes, 13 de enero de 2009

Vietnam & Halong Bay

Durante estos días de frío, refugiados en la casita de este pequeño pueblo de Teruel y con todas las estufas puestas, es prácticamente inevitable dejar correr la imaginación y soñar despiertos con lugares cálidos y paisajes de verano...

Y éso es lo que hice hoy al levantarme, mientras esperábamos que la cafetera nos diera el café de la mañana, y nos calentábamos las manos en el radiador de casa... Mi mente me llevó a lugares cálidos, a días soleados de verano, y a paisajes exóticos. Inmediatamente me acordé del viaje que hicimos a Vietnam el pasado Agosto. En el post Vietnam1, Vietnam2 & Vietnam3 ya os empecé a explicar las aventuras de ese viaje, pero con nuestro traslado de Malasia a España, la historia se me quedó a medias.



Con esta fotografía de Sebastian en pose "cool", con sus gafas de sol, la camisa abierta y un mar brillante bajo el sol de fondo, nos trasladamos en el espacio y el tiempo para revivir las aventuras de ese peculiar viaje. El lugar: Halong Bay, Vietnam. La fecha: Agosto del 2008...

Halong Bay (o la Bahía de Halong) fue uno de los principales motivos (si no el único) por los que fuimos unos días a Vietnam. Después de haber vivido muchos años, tanto Sebastian como yo, en Asia, éste era uno de los pocos lugares en el continente que ninguno de los dos había visitado, y Halong Bay forma parte, al fin y al cabo, del Patrimonio Mundial de la UNESCO. No nos lo podíamos perder!


Habíamos visto numerosas fotografías del lugar, todas describiendo un paisaje de belleza natural único, inadulterado, idílico... más o menos como esta foto de arriba. Así que, cuando nos quedaban pocas semanas en Malasia, reservamos unos billetes a Hanoi. Después de explorar un poquito la ciudad (como ya os expliqué en el blog de Agosto), reservamos una excursión de tres días al famosísimo Halong Bay...

Siendo Vietnam un país comunista, es difícil viajar de manera independiente, así que lo más "fácil", seguro y prácticamente la única opción es reservar excursiones organizadas. Hanoi está plagado de agencias de viajes vendiéndote excursiones de todo tipo por el país, siendo Halong Bay una de las favoritas, así que nos metimos en una agencia cualquiera (es difícil distinguir unas de otras) y reservamos nuestra excursión. Como era una ocasión especial, decidimos tirar la casa por la ventana, pagar extra y reservar la opción "super deluxe": tres días, dos noches, una de ellas en un barco o "junk" tradicional, la otra en un precioso resort en una de las islas, comida lujosa en playa paradisíaca, bañarse en las aguas cristalinas de la bahía... bueno, os hacéis la idea. Sonaba ideal, super romántico, la guinda final a nuestros maravillosos años de vida en Asia...

Dicen por ahí que la fantasía no tiene nada que ver con la realidad... bueno, pues en este caso, el dicho se cumplió a la perfección. Para empezar, el viaje de Hanoi a la bahía donde teníamos que coger el barco fue más bien una pesadilla. El autobús miniatura que nos vino a buscar se caía a trozos... antes de salir de la ciudad dimos vueltas y más vueltas por Hanoi, de hotel en hotel, recogiendo a los compañeros de viaje que se unían al "tour".

El viaje se hizo interminable, con varios momentos de tensión en la carretera cuando nuestro conductor intentaba adelantar temerariamente por el carril contrario. Además, como es la norma en estas excursiones organizadas, paramos en la tienda de souvenires más horrorosa del mundo, plagada de turistas sedientos, sudorosos y ansiosos todos de llegar a destino: íbamos todos a la tierra prometida, Halong Bay!

Pero bueno, nosotros, así como nuestros compañeros de grupo, manteníamos el buen humor y el espíritu positivo. La verdad es que tuvimos mucha suerte con los turistas que nos acompañaban, una buena mezcla de nacionalidades, edades, personalidades y profesiones. Todos ellos muy simpáticos.

Al llegar al puerto vimos lo que realmente significa el "turismo en masa". Miles de turistas se amontonaban esperando la señal de sus guías. Unos desembarcaban, otros esperaban a embarcar. Cientos de "junks" (los barcos de madera "tradicionales") se apiñaban en los amarres del puerto, ninguno de ellos con las velas tradicionales que nos vendieron en las fotos de la agencia, todos ellos con el motor encendido y a tope. El olor a combustible era insoportable, la aglomeración de gente una imagen de película de terror (o ciencia-ficción).

Por fin nos llegó el turno de subir a nuestro "junk" SUPER DELUXE. Allí llegó la primera de una serie de sorpresas que caracterizarían esa excursión de tres días, y que aquí os resumo:

1. El barco se caía a trozos
2. El "comedor" y los "camarotes" estaban plagados de cucarachas
3. Cuando nos fuimos a dormir, una rata nos observaba desde la ventana de nuestro camarote mientras nos desvestíamos para irnos a dormir (por supuesto que acabamos durmiendo vestidos y con las luces encendidas!)
4. Dormimos anclados en una bahía cerquísima del puerto, rodeados de otros barcos de turistas, todos ellos con los motores encendidos, las televisiones con karaoke encendidas, el aire lleno de polución...
5. Bañarse fue imposible ya que el agua estaba marrón de la porquería creada por los barcos y los turistas de pacotilla... ah, y además habían un montón de medusas gigantes!
6. La comida en "playa de isla paradisíaca" acabó siendo una cutrada de pícnic en un trocito de arena y rocas de un islote lleno de porquería... todo engalarnado con mesa y sillas de plástico y nevera cutre portátil (ver foto a continuación...)
7. La noche en "resort" final fue en un deprimente hotel en una isla super explotada, donde están construyendo apartamentos y hoteles a saco, y plagada de ratas.
8. El regreso a Hanoi fue otro viaje interminable en un minibus en el que apenas cabíamos, y parando de nuevo en la misma tienda de souvenirs!


Os va a parecer que Sebastian y yo somos los típicos turistas quejicas y que no nos adaptamos a nada. No lo somos... hemos viajado mucho y de todas las maneras, nos gusta la aventura y no nos importa viajar en plan "budget". Para nada. Pero a todos los del grupo nos molestó que nos tomaran el pelo de manera tan descarada. Y sobretodo nos molestó cómo se permite que la industria turística haya destrozado y siga destrozando un lugar tan bonito y que podría ser tan especial. Es muy triste ver el agua sucia, los barcos aglomerándose por todas partes, miles de turistas invadiendo y ensuciando todo lo que se les cruza por delante. Patrimonio Mundial? No lo creo...

En fin... fue una experiencia, y almenos pudimos admirar el paisaje, que realmente tiene puntos espectaculares (como veis en las fotos). Además, como dije, tuvimos la suerte de estar acompañados por un grupo de gente muy maja y "civilizada". Nos tomamos las cosas con buen humor y disfrutamos de nuestra "excursión deluxe surrealista".

Esperemos que los vietnamitas se despierten un día a la realidad de que el dinero del turismo fácil no sale a cuenta a largo plazo...



4 comentarios:

  1. Very nice pictures of Vietnam Susanna.

    In fact I was able to understand it (70%)and I read it to myself correctly with no accent. Heh it brings me to those days learning spanish in Cairo.

    It's really cold this winter everywhere in the world. Here in Canada these days the temperature drops to - 20- 25ºC. Brrrrrrr...

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  2. Me encanto tu relato Susanna ! al mismo tiempo me hiciste reir...ah la plagua del turismo. Lo destruye todo en serio....pero me alegro que habeis sabido tomar estas "misadventures" con un pincho de sal!

    Espero leer mas de vuestras aventuras en Asia.

    Que tengas un fin de semana muy agradable y...calentito !
    (aqui sigue el frio y las casas andalusas no estan preparadas para invierno)

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  3. Unas fotos preciosas. Me recuerda la peli 'The Beach' con Leonardo de Caprio. Muchas gracias.

    Saludos desde Londres.

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  4. Bellas fotos aunque no sé no estoy listo para visitar Vietnam o China, por el si pasa algo.

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Muchas gracias por pasarte por "Tres Cosas Hermosas" y dejarnos un comentario!