sábado, 22 de noviembre de 2008

Desayuno con Diamantes (casi), Nuestras Tesoros & Tardes Tranquilas


1. Levantarnos por la mañana y permitirnos el lujo de desayunar en la cama, mientras admirábamos las preciosas vistas de los campos de olivos y almendros que se ven desde nuestra habitación. Hoy hace mucho viento, y el cielo estaba especialmente azul, con las pequeñas nubes atravesando el panorama de nuestra ventana con rapidez, cambiando constantemente de forma y haciendo enormes sombras sobre los campos. Parecía una película!

2. Haber recibido parte de nuestras pertenencias desde Malasia (la semana que viene nos llegan más cosas!). Aunque hemos tenido que hacer un montón de papeleo para recibir el envío, y llegó un punto en el que incluso deseábamos que se hundiera el barco con todas nuestras cajas, ahora estamos contentos de volver a tener nuestros preciados libros, nuestro Buddha dorado, nuestra colección de películas... abrir las cajas y ver lo que había dentro ha sido como unas Navidades adelantadas!

3. Ya metidos en la rutina en nuestra nueva vida, cada tarde escribo cobijada en el dormitorio-estudio, con la calefacción puesta porque al anochecer ya refresca bastante, sintiendo la tranquilidad y sosiego que me da oir a Sebastian tocar su violín en el piso de abajo. Incluso cuando practica sus ejercicios, que pueden ser bastante punzantes al oído, me da una gran sensación de seguridad el escribir sabiendo que está ahí, cerca mío, con su violín y su música.

1 comentario:

  1. Ya te lo he dicho en mi blog, pero también lo escribo por aquí. Tienes un rinconcito de trabajo de lo más íntimo, me ha gustado mucho !

    Y bueno, lo de las vistas al campo desde la cama debe ser como vivir en un hotelito rural, qué relajante !

    Un abrazo !

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