miércoles, 24 de septiembre de 2008

Ruinas, Estrellas & Sonidos en la Noche


Pues seguimos perdidos en un pequeño pueblo de las montañas de los Pirineos Aragoneses, rodeados de naturaleza y de aire limpio y fresco. Pero como dije en mi blog anterior, no todo es bucólico e idílico en esta nueva y diferente etapa de nuestras vidas. Desde que llegamos, han ido pasando varias cosas, que aunque al principio casuales, ahora nos hacen sospechar que algo oscuro y tenebroso se esconde detrás de los preciosos paisajes Pirenaicos y las sonrisas amables de la gente…

Todo parecía perfecto. La casita de piedra en un pueblo semi-abandonado, rodeados de montañas, de pajaritos y de ovejitas. Los pueblos de abajo del nuestro, con los amables vecinos, ayudándonos e invitándonos a sus casas. Las iglesias y casas en ruinas, dando un toque pintoresco y de carácter. Los farolillos de las calles abandonadas de nuestro pequeño pueblo, con su iluminación ténue y amarillenta. Las nubes sobre las montañas, la niebla a nuestro alrededor y la lluvia, cayendo sobre los tejados de piedra, y la hierba del jardín.


A los dos días de llegar, nos levantamos por la mañana, llenos de energía y buen humor. Pero al mirar por la ventana, vimos a un pajarito sentado en la cornisa, moribundo. Nos quedamos parados y tristes de ver al pobre pajarito así, sufriendo, y encima en la ventana de nuestra casa. Al poco rato, pareció que se recuperó y se fue volando. A la mañana siguiente, y en la cornisa de la misma ventana, nos encontramos con un pájaro muerto. No entendíamos por qué, o si era el mismo pájaro del día anterior o uno diferente. Lo sacamos de la cornisa y lo tiramos al campo…


Ese mismo día, de repente, empieza a saltar un enchufe del cuadro de la electricidad, y empiezan a fallar cosas en la casa – que si el microondas, que si una de las lámparas, que si los radiadores… y esa misma noche, también, se nos estropea el agua caliente. Con la mitad de la casa sin funcionar, llevamos días duchándonos con ollas de agua calentada en la cocina o con la manguera del jardín los días que ha hecho sol.

Lo que al principio nos parecía una racha de mala suerte, poco a poco nos empezó a oler a chamusquina. Una tarde en el pueblo de abajo, mientras nos tomábamos un café en la terracita del bar de la plaza de la Iglesia, vimos como unos turistas le pedían información a una anciana, toda vestida de negro. La anciana sacó una libretita del bolsillo, para anotarles algo, y al pasar las páginas, vimos que en ellas tenía anotadas una serie de fórmulas extrañas con números, letras y símbolos, todas ellas alrededor de una especie de estrella de muchas puntas. La anciana pasó esas páginas rápidamente, y les anotó la información a los turistas en una página en blanco. Sebastian y yo nos miramos, y los dos pensamos en lo mismo: la estrella nos recordó a un símbolo típico de secta satánica o demoníaca!

Por la noche, y ya en casa, salimos a pasear por nuestro pueblecito. Lo que durante el día nos parecía un pueblecito adorable y pintoresco, por la noche tomaba una forma diferente. Caminamos por las pocas callejuelas que tiene el pueblo, con las calles sin asfaltar y mojadas por la lluvia que había caído todo el día. La niebla nos envolvía, y el silencio de la noche nos ensordecía. La Iglesia en ruinas y abandonada, con la puerta de madera medio podrida, cerrada y fechada del año 1888, imponiéndose delante nuestro. La torre medio destruída, pero con la campana aún imponente. Las casas en ruinas erigiéndose en la oscuridad, las casas aún en pie todas vacías. No hay nadie en el pueblo, excepto nosotros, en la casa detrás de la Iglesia, acompañados de la noche y las paredes de las casas que un día albergaron a los habitantes de este pueblo. La realización nos abruma y con un escalofrío, corremos a escondernos a nuestra casa. Desde dentro de la casa, cada noche, escuchamos el sonido de una especie de chasquido en el exterior, como si alguien aplaudiera ligeramente.


Y al día siguiente, mientras desayunábamos, y en el espacio de quince minutos, escuchamos dos golpes en las ventanas. Al acercarnos a ver qué había pasado, vimos dos pájaros en cada cornisa, heridos por el golpe con el cristal y moribundos. Aturdidos, nos fuimos al hotel del pueblo a usar el Internet, pero de repente hubo un apagón y al volver la luz, el Internet dejó de funcionar. De vuelta en casa, nuestros móviles dejan de tener cobertura. Y así terminamos el día: aturdidos e incomunicados.

Qué misterio encierran estos pueblos escondidos en las altas montañas de los Pirineos? Qué oscuros secretos guardan los habitantes de estos pueblos, y las paredes de las casas donde se refugian por las noches? Quién era la anciana de la plaza de la Iglesia, de pelo blanco y toda vestida de negro, y qué significan las fórmulas extrañas y la estrella diabólica de su libretita? Por qué todas las Iglesias están medio abandonadas y cerradas a cal y canto? Por qué todas las tiendecitas de los pueblos venden libros algo raros, sobre misterios de profecías antiguas, extraños símbolos y brujas de las tierras de Aragón? De dónde vienen los chasquidos que escuchamos cada noche desde casa, si no hay nadie más en el pueblo que nosotros?


Son casualidades o simplemente mala suerte la serie de eventos que nos han ido sucediendo – el corte de agua, los fallos eléctricos, los apagones, la sucesión de pájaros muertos – o hay algo más tenebroso y retorcido, como señales de aviso para decirnos que no somos bienvenidos? Y si es así, quién nos manda o provoca esas señales? Estamos en el centro de una trama de una secta demoníaca, llevada por brujas ancianas, donde celebran rituales extraños, con sacrificios de animales (nuestra teoría, por cierto, es que sacrifican a truchas en vez de a pollos, porque el precio del pollo está carísimo!), danzas y ritos alrededor de hogueras e invocaciones a espíritus malignos?
Muchas preguntas, y la mayoría sin respuesta… de momento. No os perdáis el próximo episodio de Tres Cosas Hermosas, o en este caso, Tres Cosas Tenebrosas!

(*) Por supuesto, lo escrito en este episodio es quizás simplemente el fruto de nuestras mentes fantasiosas y retorcidas, y nada sea real… o quizás no?

3 comentarios:

  1. por favor susana, salid de ese pueblo ya!!
    He leido esto em medio de la noche y ahora no puedo dormir!!
    Y las fotos, es que me cago

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  2. Susana... por favor que miedo!
    cuando vengo?
    por cierto, me encanta el detalle de la casa "con un jardín pequeñito"... mujer, pequeño pequeño no es!!!
    muchos saludos desde Londres.

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  3. Si las fotos que has puesto son del pueblo, hay que quitarse el sombrero ante vosotros, porque teneis un valor....... yo ya habria salido corriendo de ahi, o todo es fruto de vuestras mentes fantasiosas, y nada sea real… o quizás algo hay en todo esto, quien lo sabe? Esperare el proximo capitulo con ansiedad, no me invites a venir a veros y a conoceros personalmente porque no voy a venir, con todo lo que cuentas.........Si no recuerdo mal en Galicia dicen, que meigas no saben si hay pero de haberlas ailas, o algo por el estilo.

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