viernes, 22 de diciembre de 2006

Una pausa en Tres Cosas Hermosas

Desde el 1 de Diciembre que he estado viajando por el Reino Unido. Ahora estoy en Barcelona pasando las Navidades con la familia. Tengo poco acceso a Internet, por lo que me es imposible escribir a diario. De todas maneras, estoy intentando captar las memorias del viaje en mi otro blog, El Mundo de Su Xiao-Zhen.

Felices Fiestas!

Diciembre, un mes de viajes

El 1 de Diciembre, después de ir a la Embajada a un par de reuniones de trabajo, regresé a casa a hacer las maletas para irme de viaje durante un mes. Durante las próximas 4 semanas viajaré de Kuala Lumpur a Londres, de ahí a Edimburgo, Manchester, Liverpool, Londres de nuevo y finalmente a Barcelona, donde pasaré las Navidades con la familia.

Llevo 16 años viviendo fuera de mi país y viajando con regularidad, y a pesar de eso, reconozco que todavía se me hace una gran montaña hacer las maletas… es la parte de los viajes a la que le tengo más manía.

Esa misma noche, después de batallar con la maleta y decidiendo qué llevar y qué dejar en casa (siempre un reto para las mujeres), me encontraba con dos de mis colegas de la oficina en el aeropuerto de Kuala Lumpur para coger un vuelo de Malaysia Airlines hacia Londres y de ahí cambiar a un vuelo doméstico a Edimburgo, Escocia. Nos esperaba un viaje largo, pero acostumbrada a viajar sola, estaba contenta de tener a dos de mis compañeras con las que poder charlar y compartir las anécdotas del viaje. Además, siempre es una ventaja saber quién se va a sentar a tu lado en el avión… con un vuelo de 13 horas, puede resultar algo embarazoso sentarse al lado de un completo desconocido, y si te toca un pesado, pues ya no te cuento.

Llegamos a Londres a las 5.30 de la mañana del Sábado 2 de Diciembre, con la desorientación típica después de un vuelo intercontinental, la diferencia horaria de 8 horas y una diferencia climática de por lo menos 25 grados!

Heathrow, uno de los aeropuertos más grandes y con más tráfico de vuelos del mundo, es también un aeropuerto por el que no es del todo sencillo moverse. A pesar de que las indicaciones están muy claras, es algo engorroso moverse por el aeropuerto, sobretodo si tienes que recoger maletas, cambiar de una Terminal a otra y volver a hacer el check-in para el vuelo siguiente.

Sin embargo, siempre me ha encantado la primera sensación que se tiene al desembarcar en Heathrow con procedencia de un vuelo asiático. Nada más llegar, se hace evidente que has recorrido medio mundo y pasado del continente asiático, moderno, emergente y siempre en evolución, al “viejo continente”, Europa (y con las peculiaridades únicas de Gran Bretaña), un continente que aunque dinámico, mantiene sus tradiciones, y en ciertos aspectos se muestra algo dormido y cansado.

Desde Londres, un vuelo corto más y llegábamos a Escocia, una nación llena de historia y orgullo, y que se promociona a sí misma como “the best small country in the World”, o “el mejor país pequeño del mundo”. Ahí pasaríamos los próximos 8 días.