domingo, 12 de noviembre de 2006

The Great British Ball

Ayer por la noche Lindsay y Alex nos invitaron a mí y a otros amigos al "Great British Ball".

El Ball es un Baile de Gala anual que organizan todas las sociedades y asociaciones Británicas en Malasia. El de ayer se celebró en el Hotel Hilton de Kuala Lumpur y atendieron 600 personas.

Lindsay tenía una de las mesas de los sponsors y nos invitó a todo el grupo. Fue un Baile de lo más "posh" - todas las "damas de sociedad" iban de largo y los hombres en frac y pajarita, o con traje "nacional", como por ejemplo los escoceses iban con el "kilt" (o la falda a cuadros tradicional escocesa).

Los que me conocéis bien os debéis estar riendo imaginándome en un evento tan "refinado". Bueno, la verdad es que éste no es realmente el ambiente dónde me siento más yo misma - la mayoría de los invitados eran considerablemente mayores que nosotros y estos bailes de gala tienen, en cierta manera, un toquecillo algo superficial. El ambiente de "expatriados" (los extranjeros que vivimos y trabajamos fuera) puede ser algo "incestuoso" (no en el sentido literal!) y arrogante, ya que la comunidad de extranjeros es relativamente pequeña, aislada (los extranjeros tienden o tendemos a mezclarnos entre nosotros, al margen de los locales del pais) y algo ostentosa.

El perfil típico de los "expats" son matrimonios, normalmente con hijos, donde el marido es diplomático o jefe de una empresa internacional con sucursal en el país. Mi caso es algo peculiar y, aunque no único, por supuesto, la verdad es que rompe un poco el perfil mayoritario: soy una mujer soltera y sin hijos, con el novio en Barcelona, vivo sola y he venido aquí por mi trabajo. Encima, aunque cada vez menos, aparento menos edad de la que tengo, y a nivel profesional a veces la imagen no corresponde con mi cargo en el trabajo. Para que os hagáis una idea de la imagen estereotipada que se tiene de los "expats" aquí, a los pocos días de llegar a Kuala Lumpur, me encontré a un matrimonio, vecinos míos, en el ascensor de mi casa. Yo venía de hacer la compra, iba cargada con bolsas, y llevaba puestos unos tejanos, camiseta y gorra de baseball. La mujer, una rubia alta y muy puesta, me preguntó que si era nueva en el edificio a lo que le dije que sí. Entonces me preguntó que para qué familia trabajaba... se pensaba que era la criada o la niñera! Para rematar la metedura de pata, cuando le dije que no trabajaba en el edificio sino que vivía en él, entonces me preguntó que dónde trabajaba mi marido! Le intenté explicar, aunque para entonces me había casi rendido, que no tenía marido, y que era yo la que trabajaba, y que vivía en el mismo edificio que ella y su marido, muy a pesar de lo que le pudiera sorprender.

Por eso una Cena de Gala llena de expats luciendo sus mejores galas no es realmente mi ambiente natural. No me malinterpretéis... no es que me sienta al margen, por encima o por debajo de los expatriados, o que todos los extranjeros que vivimos en KL o en otras ciudades del mundo seamos todos de una manera o de otra. Simplemente nunca ha sido lo mío el vestirme de gala o mezclarme con la "alta sociedad".

Observaciones aparte, la verdad es que nos lo pasamos muy bien, y nos reímos mucho juntos. La sala de banquetes del Hilton estaba decorada de manera espectacular, la cena fue exquisita, tuvimos gaiteros escoceses amenizando la primera parte de la noche, después una actuación de los "Blues Brothers de Birmingham" (divertidísimos!), una banda en directo y después un DJ con baile hasta las 3 de la madrugada. Comimos, bebimos, charlamos, reímos, bailamos... hasta me marqué un twist con el Embajador Británico, al que normalmente sólo veo en reuniones de trabajo!

Fue una buena noche, lo cual demuestra que, en buena compañía, te lo pasas bien donde sea. Gracias, Lindsay y Alex, por la invitación.

4 comentarios:

  1. Es estupendo todo el glamour que rodea los grandes eventos de la sociedad británica. También supongo que el presupuesto de todos estos eventos debe ser igual de estupendo. Quizás sería mucho más estupendo que lo dedicaran a paliar el gran desastre que han y están ocasionando en su apoyo a la guerra de Irak. Pero claro, deben seguir en su mundo de algodón, de clases sociales y de recuerdos nostálgicos de un pasado imperialista. Siempre va bien una voz crítica,no?

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  2. Marcores, entiendo lo que dices y sí, siempre va bien una voz crítica. En este caso, y a pesar de que el ambiente me parecía algo pomposo como he explicado, he de clarificar que el presupuesto no venía del gobierno. Era una fiesta privada, organizada por las asociaciones y las cámaras de comercio, y la gente pagaba por atender. El precio del ticket cubría los gastos de la cena, y además una parte de daba a asociaciones benéficas de aquí. Yo tuve la suerte de estar invitada ya que mi amigo era uno de los sponsors y como sponsor tenía una mesa para 10 gratis. Tenía que clarificar ésto, creo que es importante.

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  3. Querida Su. Me parece bien que nos expliques cómo funcionan estas cosas, pero pienso que los gobiernos (tanto el británico, como el español y muchos otros...) hacen mucho menos de lo que podrían; Como considero que eres una persona con principios, siempre espero que tú que puedes, seas la voz crítica que muchas veces, falta hace!!, se haga oir por el mundo....muchos besos su!!

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