miércoles, 18 de octubre de 2006

"La Fiesta Nacional"

No, y no estoy hablando de una corrida de toros, gracias a Dios.

Hablo del 12 de Octubre... Día de la Hispanidad!

Con toda sinceridad, ésta no es una ocasión que celebraría en circunstancias normales. Pero estando todos estos años en el extranjero, he descubierto que este es el día en el que las Embajadas de España se visten de gala, el día en que nos invitan a todos los de nacionalidad española y a los contactos del país en cuestión a celebrar, pues eso, la fiesta nacional.

Fue la primera recepción del 12 de Octubre que celebro en Kuala Lumpur. La primera hace dos años me la perdí ya que llegué un 14 de Octubre. La del año pasado también me la perdí porque andaba de viaje por Sabah. Este año, pude aceptar la invitación que nos llega del Embajador.

Pues sí, al igual que las recepciones de este tipo en otros países en los que he vivido, éste es un día en el que te reunes con amigos y contactos habituales. Es un día en el que también te encuentras rostros y nombres conocidos, a esas personas a las que quizás has visto una o dos veces, y a las que normalmente te vuelves a encontrar en días u ocasiones como estas - personas a las que te une el extraño lazo que tenemos cuando vivimos tan lejos de casa: nuestro pasaporte de origen común.

Es un vínculo extraño el que tenemos los ciudadanos de nacionalidad española en el extranjero, sobretodo en países más "exóticos" o remotos como Malasia o Taiwan. Somos normalmente pocos, y por eso nos conocemos todos más o menos o al menos hemos oído hablar los unos de los otros. No nos vemos regularmente necesariamente, pero cuando nos encontramos, sentimos esa "denominación de origen" similar. Durante el transcurso del año, todos desaparecemos en nuestros mundos de trabajo, familia, amistades cercanas, en lo cotidiano. Y en ocasiones como ésta, nos volvemos a encontrar y nos ponemos al día de cómo va la vida: "Vaya, aún andas por Malasia!", "Oye, sabías que fulanito ha tenido un hijo?", "me dijeron que has estado viajando mucho ultimamente"...

Y luego por supuesto conoces a gente nueva, y siempre existe esa curiosidad mutua por saber cómo hemos acabado cayendo en Kuala Lumpur, qué hacemos, dónde trabajamos, por dónde vivimos: "Eres de Barcelona también? Hay un montón de catalanes por aquí!", "Ah! tú eres la que trabaja en tal o cual sitio! Ya me han hablado de tí!", "Sí, acabamos de llegar. Mi marido trabaja para tal empresa y ahora estamos buscando casa y el colegio para los niños...".

Y no puedo olvidarme de otro elemento fundamental de estas ocasiones: la comida y bebida! Normalmente es una buena oportunidad de degustar platos de casa, como la tortilla de patatas por ejemplo. Por cierto que este año la tortilla estaba riquísima... alguien me comentó que las tortillas se cocinaron en la residencia del embajador, supervisado todo el proceso por su esposa.

En fin... que es un día bastante especial, en el que nos encontramos los que estamos y los que somos. Nos reímos, nos ponemos al día y nos sentimos un poco y en cierta manera parte de una "piña".

Me recuerda un poco a aquella canción de Mecano: "Entre gritos y pitos, los españolitos, enormes, bajitos, hacemos por una vez, algo a la vez".

4 comentarios:

  1. Qué lástima, que en general, hacemos a la vez cosas como ésas y cuando estamos lejos de nuestro país. Después, en nuestro territorio, somos muy individualistas y no conocemos ni a nuestro padre. Menos mal que no todos!
    Mamipanxita

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  2. Querida Su-xiao; muchas felicidades, atrasadas....pero muchas felicidades.
    Hay que aprovechar "estas fiestas nacionales" para conocer gente nueva y estar en contacto con la que has conocido a lo largo de los años fuera de tu país.
    Es cierto que fuera de tu casa, todos estos acontecimientos cobran otro matiz. Disfruta!!

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  3. Gracias Marcores!!!! Aun no se quien eres... pero me lo imagino... algo que ver con Kofi?

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  4. ¿Estaba Isabel? ¿Van las señoras en vestido de noche y el servicio con guantes blancos? ¿Te comiste un ferrero saboreando las almendritas fundidas en chocolate?. Por cierto, al embajador hay que llamarle excelencia?. Niña, que esto del protocolo me tiene intrigada seguro que no se puede empezar a comer antes de los parlamentos, o antes de que los señores embajadores proclamen el brindis por una España unida. Que yo veo muchas pelis. Para el año que viene, vete encargando el vestido a Agatha Ruiz de la Prada, uno como el que ella llevaba puesto por la boda de la Infanta, pero en lugar de la senyera a franjas rojas y gualdas, seguro que te ganas al cuerpo diplomático. Besos. Tu superfan.

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