jueves, 5 de octubre de 2006

Apreciando los detalles



Con la rutina y el estrés de cada día, a menudo me olvido del exotismo y peculiaridades que me rodean en Kuala Lumpur. Si me paro a pensar, realmente ésta es una ciudad curiosa y fascinante, llena de colorido y de contrastes. Sólo necesito pararme, observar y en un solo día puedo coleccionar pequeñas memorias, detalles y anécdotas…

Sábado 30 Septiembre

12.00 – qué agradable resulta estar ya casi entrando en Octubre y poder refrescarte en la piscina, rodeada de palmeras!

14.00 – sólo en Asia es posible reunirte con varios amigos a hacer el “high tea” en un hotel de 5 estrellas, el Mandarin Oriental. Té y pastas al estilo inglés, servido en teteras plateadas con fundas acolchadas para mantenerlas calientes, las pastas presentadas en unas torretas plateadas de tres pisos, las tazas de porcelana equipadas con coladorcitos a medida para colar los residuos del té… y eso sí, todo con el toque exquisito oriental: las camareras con sus vestidos chi-pao, las pastitas una mezcla de “scones” y mermelada tradicionales ingleses con pastelitos malayos, los sofás y butacones decorados con motivos orientales y las ventanas con vistas a unos jardines de bambúes y fuentes.

17.00 – entrevista en la radio en directo, en los estudios del conglomerado mediático Astro, y para la emisora en lengua china MyFM. La entrevista es para promocionar la feria de Educación que hacemos este fin de semana. Una emisora en lengua china para una audiencia china. En los estudios de al lado están los DJ’s para las emisoras en Inglés, Malayo y Tamil. Ésta es la gran variedad de lenguas, razas y culturas de Malasia, toda concentrada en un pasillo lleno de cabinas de grabación.

19.00 – mientras llevo mi coche (por la izquierda!) por las calles de Kuala Lumpur, en un semáforo me paro a admirar la belleza de las Torres Petronas, justo delante de mí. A pesar de verlas cada día (mi oficina está justo delante), cuando me paro a mirarlas, no dejo de maravillarme por la belleza arquitectónica de estas torres magníficas. De día y de noche, son fantásticas.

19.05 – sigo en el coche, y en medio de una calle (en plena ciudad) se me cruza un mono enorme! Cruza la calle tan tranquilo y se sube a un árbol con la tranquilidad de aquél acostumbrado a una vida urbana y cosmopolita. Y es que quítale el cemento y el asfalto a Kuala Lumpur, y realmente éstamos en medio de la jungla!

20.30 – mis amigas me llevan a hacerme un masaje tradicional chino. El lugar tiene un nombre que inspira confianza: “Forever Young”. Pero no os imaginéis un spa de lujo, no. Forever Young es el antro más antro que os podéis imaginar, uno de esos antros que en Asia los aceptas porque sí, pero que si estuvieras en Barcelona o en Londres, no te meterías ahí ni de casualidad. Cutre a más no poder. Eso sí, los masajes estupendos, de cuerpo entero (pechos incluídos!). Un poco estresante a veces, porque además de masajearnos los pechos (por lo menos las masajistas eran mujeres), mi masajista (una señora de Pekín que no hablaba ni una palabra de inglés) me empezó a echar bronca porque a mi edad (casi 35) no estaba ni casada ni tenía hijos… me dijo que ya me podía espabilar, que pronto pasaría de la categoría “plata” a la categoría “bronce” (por supuesto la “oro” ya hace tiempo que la he pasado!). Le dije que estaba en ello, pero vaya bronca! En fin, un buen masaje pero acabé con los músculos algo más tensos!

21.37 – seguimos en Forever Young. El masaje ha terminado, pero nos dicen que dentro del “package” nos entra una terapia de reflexología electro-hidráulica… qué???? Pues nos meten los pies en unas palanganas de plástico llenas de agua tibia, nos piden que dejemos los móviles y otros aparatos electrónicos en la mesa, nos dicen que bebamos agua y conectan las palanganas a unas maquinitas eléctricas con pinta de película de James Bond años 70. Conectan la máquina de mi amiga Alex primero y le dan al mando de la maquinita… sientes algo? – le dicen. No – dice ella. Le dan al mando otra vez. Y ahora? Tampoco. Y ahora? Más potencia… hasta que Alex pega un grito y me dice, me ha dado un calambrazo de corriente! En fin, que la maquinita transmite electricidad hacia el agua, que a la vez se transmite hacia el cuerpo a través de los pies. A medida que pasan los minutos te van subiendo la potencia. A mi parecer, una animalada… como me da miedo la electricidad, les dije que pasaba de la maquinita y que me resignaba a no ser Forever Young y a pasar a la categoría “bronce” con orgullo y dignidad.

22.30 – cena en uno de los restaurantes chinos de Jalan Alor, una calle donde se juntan un montón de restaurantes al aire libre, y donde se sirve comida china, principalmente pescado y marisco. Comemos gambas, calamar, pescado, brotes de soja con anchoas… y cocos naturales para beber. Estamos rodeadas por el bullicio, el olor a comida y la calle decorada al completo con linternas rojas chinas. Una mezcla de edificios de diferentes estilos, viejos y modernos y en la distancia, se entreven la parte superior de las Torres Petronas, iluminadas en colores plata y azul.

4 comentarios:

  1. Yo quiero estar ahí!!! Que se me crucen los monos y me mimen con carícias y reproches!!! Quiero un atardecer frente a las torres petronas. Poder lucir sandalias y ponerme todos tus cosméticos de mujer plateada. ¿Me tocará en mi próxima vida gozar del lujo asiático y ser una superwoman como su-xiao zhen?

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  2. Yo quiero acompañarte por las calles de kuala lumpur; disfrutar de los masajes de cuerpo entero y comer los manjares exquisitos de las diferentes gastronomías asiáticas... que suerte poder disfrutar de tan variopinta ciudad. Sigue con tu blog, su-xiao! Nos transportas hacia KL a través de tus líneas

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  3. Gracias por vuestros comentarios, Rinxoleta y Marcores. Yo sigo intrigada por saber quien es Marcores! No me quejo del lujo asiatico, pero echo de menos la tranquilidad mediterranea!

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  4. I know how it feels Susana. People who are gone are difficult to talk about especially with people close to you.
    I had a good cry tonight when I saw a movie that really reminded me of my grandmother. It made me feel so bad that I wasn't there when she left us.

    I try to remember an analogy someone told me once. Death is like a boat and when someone you love passes on they board the boat and you often feel that you didn't get the chance to say a proper good-bye. They sail away and you watch them go and you watch them become smaller and smaller until they disappear. But you have to remember that on some distant shore, someone is always watching. And at some point they look out to the horizon and see a small ship and on it is the person to whom we said good-bye. But on that distant shore they are looking out and saying "here he comes!"

    That always gives me comfort.

    hugs from Canada

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